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El prognatismo en el Presa Canario: por qué es un defecto

Ruffy de Irema Curtó, Perro de Presa Canario

Hay un detalle de la cabeza del Presa Canario que dice mucho más de lo que parece: la mordida. Y en torno a ella, un defecto que Manuel Curtó Gracia denunció ya en 1984 y que sigue vigente hoy: el prognatismo.

Qué es, y por qué importa tanto

El prognatismo inferior es sencillo de entender: la mandíbula de abajo sobresale respecto a la de arriba. En muchas razas es un simple detalle estético. En un perro de presa, no.

Los viejos peleadores de perros de Canarias lo sabían de sobra: un perro prognato estaba en inferioridad, porque «se le iba la presa» mucho antes que a uno con una mordida perfecta en tijera o en tenaza. Cuanto mayor el prognatismo, peor presa. Y no solo en la pelea —hoy prohibida—: también en la caza mayor, un perro que no sujeta bien no vale.

Por eso, cuando existía aquel viejo perro de presa, se erradicaba el prognatismo mediante la selección en cuanto aparecía. No era un capricho: era pura funcionalidad. El perro de presa estaba pensado, desde muy antiguo, para hacer presa y sujetar.

El ejemplo del Dogo Argentino

Curtó pone un ejemplo que lo aclara todo. Los creadores del Dogo Argentino —un perro de agarre para la caza mayor— se cuidaron muchísimo de que sus perros no fueran prognatos. Sabían que si a un perro de presa se le va la presa en el momento crítico, mal asunto. La lógica es idéntica en el Presa Canario.

De dónde salió el prognatismo

Aquí está el punto incómodo. El perro de presa de la tierra, descendiente de los presas españoles, era de caño nasal recto y sin prognatismo. Entonces, ¿de dónde vino el defecto?

De los cruces. En la reconstrucción del Presa Canario a partir de los años 70 se usaron razas foráneas prognatas —sobre todo los bulldogs—, y de ahí nacen productos prognatos. La conclusión de Curtó es clara: no intentemos justificar esos productos. Si queremos que nuestros presas se parezcan a los del pasado, no criemos con individuos que ostenten ese defecto.

No se arregla en dos días

Curtó lo dejó escrito sin adornos: la cuestión del prognatismo no se resuelve en dos días; hay que seleccionar sin escrúpulos, generación tras generación. Es exactamente el mismo trabajo lento, invisible y honesto que exige erradicar la displasia o mantener el tipo correcto.

En Irema Curtó seguimos ese criterio desde hace medio siglo: mordida correcta, sin atajos. Todo esto está desarrollado en el libro «El Perro de Presa Canario, su verdadero origen» — échale un vistazo.


Basado en el capítulo «El prognatismo en el Presa Canario» del libro de Manuel Curtó Gracia, publicado originalmente en el diario El Día el 16 de noviembre de 1984.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan

¿El Presa Canario es prognato?
No debe serlo: la mordida propia del Presa es en tenaza o en tijera, y al ejemplar prognato se le considera defectuoso. El viejo perro de presa de la tierra tampoco lo era; el prognatismo (la mandíbula inferior sobresaliendo) apareció con las razas foráneas prognatas usadas en la reconstrucción de la raza a partir de los años 70.
¿Qué es el prognatismo y por qué es un defecto en un perro de presa?
El prognatismo inferior es que la mandíbula de abajo sobresale respecto a la de arriba. En un perro de presa es un defecto funcional grave: a un perro prognato «se le va la presa» mucho antes que a uno con mordida en tijera o tenaza. Cuanto mayor es el prognatismo, peor presa; no puede igualar a uno de mordida correcta ni sujetando ni en la caza mayor.
¿De dónde vino el prognatismo en el Presa Canario?
Muy probablemente de las razas foráneas usadas para recrear la raza a partir de los años 70, sobre todo los bulldogs. El perro de presa de la tierra, descendiente de los presas españoles, era de caño nasal recto y sin prognatismo; el prognatismo se introdujo con esos cruces.
¿Cómo se corrige el prognatismo en la cría?
Solo hay un camino: no criar jamás con ejemplares prognatos, generación tras generación y sin excepciones. Como advertía Curtó, no se resuelve en dos días; hay que seleccionar sin escrúpulos. Y sobre todo, no intentar justificar un producto prognato como si fuera normal.
¿Qué mordida marca el estándar del Presa Canario?
La mordida propia del Presa es en tenaza o en tijera, sin prognatismo. Es uno de los rasgos donde el patrón tradicional es más estricto; conviene conocer bien las diferencias entre estándares, que contamos en el artículo sobre los estándares de la raza.

Del libro

Esto es solo una parte de la historia

Muchos de nuestros artículos nacen de «El Perro de Presa Canario, su verdadero origen», el libro de Manuel Curtó Gracia: 450 páginas de historia, documentos y polémica sobre la raza.

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