
Hay pocas discusiones en el mundo del Presa Canario que levanten más ampollas que la de la capa negra. Y pocas que estén tan mal fundamentadas desde el lado que la rechaza.
Lo primero que hay que dejar claro: la capa negra no es un invento moderno. No es el resultado de cruces sospechosos ni de criadores que quieren hacer el perro "más chulo". Está documentada en el Presa Canario desde el siglo XV, en referencias al perro de Juan Canario, en Gran Canaria. Eso es historia. No opinión.
El primer registro oficial y lo que vino después
El 28 de abril de 1989 se realizó el primer registro oficial de la raza en Las Palmas, ante la RSCE. En ese registro inicial ya había perros de capa negra. Nosotros estábamos ahí. Llevamos la capa negra en nuestras líneas desde entonces, antes que ningún otro criador en las islas que hoy se erija en guardián de la pureza racial.
Lo que ocurrió después es conocido: el estándar FCI y RSCE vigente excluye la capa negra. A nuestro juicio, eso es un error histórico. No lo decimos por capricho ni por tener perros negros en el criadero. Lo decimos porque los documentos anteriores al estándar actual contradicen esa exclusión, y porque el UKC en Estados Unidos sí registra Presas de capa negra, reconociendo lo que la genealogía evidencia.
"Llevan décadas diciendo que el negro no existe en la raza. Y mientras lo dicen, yo llevo desde 1989 criando Presas negros con toda la documentación encima de la mesa. Que me lo expliquen."
Congo y la genealogía que habla sola
En el criadero tenemos ahora mismo a Congo, semental negro de aproximadamente ocho años. El nombre no es casual: lo llamamos así porque es negro como el carbón, con todo lo que eso implica de carácter, de presencia y de tipo. Su abuelo paterno es Faruk, también negro, otro perro nuestro con años de trabajo detrás.
Eso es tres generaciones documentadas de capa negra dentro de la misma línea. No es un accidente. No es una anomalía que hay que esconder. Es una línea genealógica coherente, con trazabilidad, con morfología que responde al tipo auténtico del Presa Canario.
La capa negra no reduce el temperamento del perro. No altera su estructura. No lo convierte en otra cosa. Un Presa negro bien criado tiene la misma cabeza, el mismo cuerpo, el mismo carácter que cualquier otro ejemplar de la raza. Lo que cambia es el color de la capa. Nada más.
Lo que dijo el juez en Gran Canaria
Hay un episodio que resume bien el ambiente que ha rodeado este tema durante años. Una compradora nuestra presentó una perra negra en un concurso en Gran Canaria. El juez era Agustín López Melo. La perra fue descalificada.
No por la capa. No por defectos morfológicos. No por temperamento. Fue descalificada porque era de Irema Curtó.
"La echaron fuera. ¿Por qué? Porque era de Manuel Curtó. Eso es lo que hay. No había otro motivo."
Ese episodio no es anecdótico. Es representativo de cómo funciona parte del mundo cynológico en las islas: el mérito del perro queda subordinado a quién lo crió. No hace falta añadir mucho más.
El problema del estándar como instrumento político
Un estándar racial debería reflejar la realidad histórica y genética de la raza. Cuando no lo hace, cuando excluye capas documentadas siglos antes de que el propio estándar existiera, deja de ser una herramienta técnica y se convierte en otra cosa.
La exclusión de la capa negra del estándar FCI/RSCE no tiene respaldo histórico sólido. Tiene respaldo político. Y esa diferencia importa, porque afecta a criadores que trabajan con líneas limpias, documentadas, con décadas de trazabilidad, y que ven cómo sus perros son descartados en el ring no por lo que son sino por lo que representan.
El UKC tomó una decisión distinta. Nosotros, como criadero registrado en el UKC desde que rompimos con la FCI en 2001, trabajamos en un marco que reconoce la realidad genética e histórica del Presa. No es una posición cómoda en las islas, pero es la correcta.
Una capa minoritaria, no una capa ilegítima
Que la capa negra sea minoritaria en el Presa Canario es un hecho. Siempre lo ha sido. Pero minoritario no es sinónimo de ilegítimo, y esa confusión es la que ha permitido que se instale en el imaginario de muchos criadores la idea de que el negro "no pertenece" a la raza.
Pertenece. Está documentado desde el siglo XV. Aparece en el primer registro oficial de 1989. Tiene genealogía trazable en nuestro criadero con tres generaciones vista. Y el estándar que lo excluye tiene menos historia que los propios perros que rechaza.
Cuando el estándar y la historia no coinciden, el problema no está en la historia.
Si quieres conocer a Congo o informarte sobre nuestras líneas de capa negra, escríbenos a gestion@manuelcurto.com o visita iremacurto.com. Los perros hablan por sí solos.
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