
Cuando alguien se decide por un Presa Canario, la segunda pregunta (después del precio) suele ser la misma: ¿macho o hembra? Es una duda legítima, y la respuesta honesta empieza igual que la del precio: depende. Pero hay diferencias reales que conviene conocer antes de elegir.
Tamaño: la diferencia más evidente
Aquí no hay discusión. Según el estándar, el macho mide de 61 a 66 cm y pesa entre 45 y 57 kg; la hembra, de 57 a 62 cm y entre 40 y 50 kg. Son unos centímetros y varios kilos de diferencia que se notan: el macho impone más por pura presencia, y también es más perro que manejar en el día a día —en el paseo, en casa, en el coche—.
Ojo con un matiz importante del Presa: la hembra debe ser potente, no endeble. Una hembra trancada, con sustancia y buena estructura, es justo lo que se busca. Y al revés, un macho afeminado y sin sustancia es una falta. Los dos, macho y hembra, tienen que transmitir potencia; simplemente el macho en mayor grado.
Carácter: menos diferencia de la que crees
Aquí es donde mucha gente se lleva una sorpresa. El carácter del Presa Canario bien criado es el mismo en los dos sexos: sereno, seguro, territorial, «manso y noble en familia y desconfiado con los extraños». No existe el «macho más agresivo» ni la «hembra más dócil» como regla. La agresividad es una patología, no una característica del sexo.
Los matices que sí suelen aparecer:
- El macho tiende a marcar más territorio, madura más tarde y a veces impone algo más su presencia. Pide coherencia y una mano tranquila.
- La hembra madura antes, suele ligarse mucho a la familia y, por tamaño, resulta algo más manejable. Tiene sus celos (dos al año) si no está esterilizada.
Pero insisto: son tendencias, no leyes. Un macho de línea equilibrada y bien educado es un compañero tan llevadero como una hembra.
Un aviso importante: dos machos no conviven
Hay un punto que se pasa por alto a menudo y que puede darte un disgusto serio: el macho de Presa Canario es dominante con otros machos. Dos machos adultos bajo el mismo techo —sobre todo enteros, y más aún si son de la misma raza— tienden a no tolerarse, y lo que empieza como tensión puede acabar en peleas de verdad, porque hablamos de un perro fuerte y hábil luchador por atavismo.
En la práctica:
- Si ya tienes un perro macho, tu segundo Presa debería ser hembra. Macho y hembra suelen convivir sin ningún problema.
- Dos machos juntos casi nunca funciona a largo plazo. Pueden llevarse bien de cachorros y empezar a chocar al madurar (sobre el año o los dos años), cuando aflora la dominancia.
- El conflicto es específicamente entre machos: con su familia, con los niños y con las personas, el macho convive de maravilla.
Por eso, cuando alguien que ya tiene perro nos pregunta por el sexo, la respuesta suele ser directa: mezcla sexos, no acumules machos.
Lo que de verdad decide: la línea y el cachorro
Este es el punto que casi nadie te cuenta. El sexo importa mucho menos que la línea de la que viene el perro y el cachorro concreto que elijas. Un cachorro de padres estables, con caderas y codos radiografiados y test de carácter, parte con una ventaja enorme —sea macho o hembra— frente a uno de líneas nerviosas por muy del sexo que tú prefieras.
Por eso, cuando alguien nos pregunta «¿me recomiendas macho o hembra?», nuestra respuesta siempre incluye otra pregunta: ¿para qué lo quieres y cómo vives? Un piso, una familia con niños pequeños, experiencia previa con razas de carácter… todo eso pesa más que el sexo. Un criador serio te ayuda a elegir el cachorro adecuado para ti, y a veces ese cachorro no es del sexo que traías pensado.
En resumen
- Macho: más grande e imponente, madura más tarde, pide algo más de mano. Para quien quiere el Presa en su máxima expresión de tamaño y presencia. No lo juntes con otro macho.
- Hembra: algo más contenida y manejable, madura antes, muy ligada a la familia —y clave en la cría, porque la hembra aporta la mitad o más—.
- Lo importante: elige criador antes que sexo. La línea y el cachorro deciden el perro que tendrás durante quince años.
En Irema Curtó llevamos medio siglo criando Presa Canario equilibrado en ambos sexos. Si dudas entre macho y hembra, escríbenos y te ayudamos a decidir según tu caso —o conoce a nuestros perros.
Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntan
- ¿Es mejor un Presa Canario macho o hembra?
- Ninguno es mejor: son distintos. El macho es más grande y de presencia más imponente; la hembra, algo más contenida y de maduración más temprana. Los dos, bien criados, comparten el mismo carácter: manso y noble en familia y desconfiado con los extraños. Lo que de verdad decide un buen perro no es el sexo, sino la línea y el cachorro concreto.
- ¿Cuál es más fácil de manejar, el macho o la hembra?
- En general la hembra resulta algo más manejable por tamaño y por madurar antes, y suele ligarse mucho a la familia. El macho, más corpulento (61-66 cm frente a 57-62 cm), pide una mano firme y coherente y buena socialización. Pero un macho de línea equilibrada y bien educado es tan llevadero como una hembra.
- ¿Hay diferencia de carácter entre macho y hembra?
- Menos de la que se cree. Ambos son guardianes serenos, seguros y territoriales. El matiz es de matices: el macho tiende a marcar más y a imponer por presencia; la hembra madura antes y suele ser algo más receptiva. El desequilibrio o la agresividad no son «cosa de machos»: son un problema de cría, no de sexo.
- ¿Pueden convivir dos machos de Presa Canario juntos?
- Por norma general, no. El macho de Presa Canario es dominante y territorial con otros machos, y dos machos adultos —sobre todo enteros— tienden a no tolerarse, con peleas que pueden ser serias. Si ya tienes un perro macho, lo sensato es que el segundo Presa sea hembra: macho y hembra suelen convivir sin problema; dos machos, casi nunca. El conflicto es solo entre machos: con su familia, los niños y las personas, el macho convive perfectamente.
- ¿La hembra de Presa Canario es más pequeña o más débil?
- Más pequeña sí, débil no. La hembra es más corta de talla, pero en el Presa se busca una hembra potente y con sustancia, nunca endeble. Una hembra trancada y fuerte es deseable, no un defecto; lo que sí es falta es un macho afeminado y sin sustancia. Las dos versiones deben transmitir potencia.
- ¿Qué recomienda Irema Curtó para una familia?
- Depende de tu caso, y por eso preguntamos antes de vender: dónde vives, si tienes niños, si has tenido perros de carácter. Muchas familias primerizas encajan bien con una hembra por manejo, pero hay machos perfectos para familia. Lo importante es que el criador te ayude a elegir el cachorro adecuado para ti, no solo el sexo.
Del libro
Esto es solo una parte de la historia
Muchos de nuestros artículos nacen de «El Perro de Presa Canario, su verdadero origen», el libro de Manuel Curtó Gracia: 450 páginas de historia, documentos y polémica sobre la raza.
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