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Cómo distinguir un Presa Canario auténtico de un pseudo-Presa
Hoy hay más pseudo-presas que presas auténticos en el mundo. Pit Bull, Bandog, Bullmastiff cruzados y vendidos como Presa Canario. Cómo verlo antes de pagar.

Hace varios años escribí acerca de ciertos criadores —no pocos— que en muchos países crían perros tipo presa que poco o nada tienen que ver con el verdadero Perro de Presa Canario. Hoy son más esos criadores que los que crían el can auténtico.
Esto te afecta directamente si vas a comprar uno. Porque el negocio del pseudo-presa está montado para que tú no puedas distinguirlo hasta que ya hayas pagado.
¿Qué es exactamente un pseudo-presa?
La definición es sencilla:
Perros de presa canarios son todos aquellos ejemplares —buenos, mediocres o malos— que descienden 100% de perros de presa canarios. Pseudo-presas son aquellos ejemplares que no descienden de presas canarios, o sólo en parte.
Y aquí viene el matiz importante: lo primero que hay que hacer es situarse en el tiempo, y en Canarias, que es donde se está gestando el Perro de Presa Canario. Los presas canarios de hoy están más cerca del patrón racial que los que se criaban en la década de los 80. En cambio los descendientes de los presas que se exportaron en esa misma década en buena medida son peores que sus ancestros importados.
El caso Rocote: cómo se montó el fraude
Para que veas que esto no es teoría, te cuento un caso real.
A finales de los 80 (siglo XX), Antonio Cabezas Albamonte —el handler más importante que ha dado la cinofilia española— hizo famoso a un perro llamado Rocote (Del Jardín Canario) de Gran Canaria. Su propietario, Julián Celis, se hinchó a vender hijos de Rocote (algunos fueron a parar a USA), y de la hermana de Rocote (Princesa), y de un hijo de Rocote y de Marquesa por Rocote, hermanos de camada.
En fin, vendió lo que quiso. Porque la canicultura de las exposiciones propicia este tipo de negocios.
El problema: Rocote y Princesa no eran perros de presa canarios genuinos. Lo denuncié reiteradamente en aquellas fechas. Eran unos mestizos de una perra Bullmastiff llamada CHUNGA DE TIMANFAYA, LOE 235858, y un perro descendiente de Bullterrier (con vaya usted a saber qué) llamado Roco.
Aquellos mestizos los exportaron como auténticos autóctonos presas canarios. Sus nuevos propietarios los presentaban como pura raza, criaron y vendieron sin parar. Y los productos nacidos de aquellos apareamientos poco dieron de sí: ausencia absoluta de homogeneidad racial, comportamental, etcétera.
Los cruces que circulan por el mundo
Fuera de Canarias, aprovechando el tirón de nuestra raza, han cruzado los presas importados con:
- Pit Bull — para añadir agresividad y musculatura
- Bandog (Pit Bull + Mastina Napolitana o Mastina Inglesa) — para añadir tamaño
- Bullmastiff — el viejo truco de los criadores de exposición
- Cane Corso, Cimarrón Uruguayo, Dogo Argentino... la lista es larga
Y el producto lo han vendido —lo están vendiendo— como auténtico autóctono Perro de Presa Canario.
Cómo te lo cuelan
Un caso que viví yo. Una mañana se me presentaron dos hombres jóvenes en mi criadero. Eran de Madrid; nos habíamos visto en Talavera de la Reina, donde yo había ido para obtener la Confirmación de Raza de cuatro presas canarios.
Ambos tenían algo en común: la altanería, la mala educación, la desfachatez y la mentira. Me dijeron que criaban Presa Canario, que les gustaban mucho mis perros, etc. En cambio yo sí recordaba los perros tipo presa que ellos habían presentado a aquel certamen, y eran unos perros impresentables, fuera de estándar en el más amplio sentido del término, inseguros, tímidos.
En un determinado momento les dije que lo que ellos criaban no eran presas canarios, y que su origen poco o nada tenía que ver con Canarias. Al oír mis palabras se mostraron amenazadores. Entonces me mencionaron a un tal Asensio, afirmando que sus presas eran descendientes de los perros de ese señor.
Yo conocía a Asensio y su trayectoria, ningún ejemplo a seguir como criador. Les dije: «Llamen a sus perros de otra manera, presas españoles o presas castellanos, pero no presas canarios». Uno de ellos dijo que quizá sería lo más acertado. Pues eso, españoles, o castellanos, pero a ustedes no les interesa porque entonces no venderían un solo cachorro, y eso sería un mal negocio para ustedes.
Se marcharon de manera abrupta. Pero han seguido criando sus perros y los venden como si de presas canarios se tratara, e incluso los exportan a otros países.
Cómo distinguir un Presa Canario auténtico
Si vas a comprar un Presa Canario, esto es lo mínimo que tienes que pedir y verificar:
- Genealogía completa con varias generaciones. No vale "los padres son LOE". Pide ver el pedigree y comprueba que los abuelos y bisabuelos también son Presa Canario reconocido.
- Que el criadero esté en Canarias o que importe de Canarias con trazabilidad. Los presas que llevan décadas reproduciéndose fuera del archipiélago tienden a alejarse del estándar.
- Visita el criadero. Mira no solo al cachorro: mira a los padres, a los abuelos si están vivos, a los tíos. La homogeneidad racial entre el plantel es el mejor indicador de que el criador no está cruzando.
- Pide ver perros adultos del mismo criador. Un cachorro puede engañar; un adulto delata el origen.
- Desconfía de las máscaras negras estrictas, los belfos colgantes y las cabezas excesivamente convexas (eso es Dogo Canario o Bullmastiff, no Presa).
- Desconfía de los precios anómalamente bajos. Un Presa Canario auténtico no es barato; el coste de criar bien (selección genética, salud, alimentación, instalaciones) tiene un suelo.
El precio de cuidar la raza
Si compras un pseudo-presa pensando que es un Presa Canario, te llevarás un perro distinto al que esperabas — quizá más agresivo, quizá más enfermo, quizá menos longevo, quizá con problemas de displasia. Y, sobre todo, contribuirás a que el fraude continúe.
Cada pseudo-presa vendido como Presa Canario hace daño a la raza. Cada cliente que se conforma con "presa canario" sin verificar la procedencia alimenta el negocio de los falsificadores.
Por eso, desde Irema Curtó, llevamos cinco décadas insistiendo: el Perro de Presa Canario auténtico es solamente el que desciende del nuestro en un cien por cien. Lo demás —Americano, Italiano, Checoslovaco, Holandés, Alemán, Ruso, Ucraniano— que lo llamen como quieran. Pero que no usen el nombre de nuestro can de presa para llenarse los bolsillos.
Adaptado de los capítulos «Los falsos Presas Canarios» y «¿Qué son los pseudo-Presas Canarios?» del libro El Perro de Presa Canario, su verdadero origen de Manuel Curtó Gracia (Editorial Manuel Curtó, 2024).
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