Cinofilia

Por qué no llevamos a Irema a las exposiciones caninas

Las exposiciones premian apariencia, no funcionalidad. Y para colmo, ni siquiera exigen certificado de cadera. La anécdota de un Mastiff campeón de España que tenía miedo de su sombra.

Manuel Curtó Gracia·17 de marzo de 2026·6 min de lectura
Presa Canario en estado natural, fuera del ring de exposición

Quienes me conocen, y han leído a lo largo de los años mis escritos, saben que no simpatizo con las exposiciones caninas. Porque son la muerte del perro útil. Y aunque parezca un comentario radical, si entiendes lo que ocurre en una exposición canina típica, verás que no lo es.

Las exposiciones tienen su lógica económica

Está claro que las exposiciones caninas tienen todo el derecho a existir, faltaría más. Son un espectáculo en todo el mundo, especialmente en Occidente, y mueven mucho dinero —muchísimo— por la venta de perros, de artículos relacionados con ellos, etc. La gente viaja con sus perros, se aloja en hoteles, desayuna, come, cena. Mueven todo un cúmulo de ilusiones, de proyectos. La economía, sin ella las sociedades humanas, como las concebimos en nuestros días, no serían posibles.

No vamos a ponerle puertas al campo. Pero analizado desde el punto de vista de la funcionalidad, y de la salud del Perro de Presa Canario, estos certámenes son poco menos que catastróficos.

Qué se premia en una exposición

Los perros son presentados con el único fin de ganar premios, de hacerlos campeones. ¿Campeones de qué?, digo yo siempre. Porque los perros no demuestran nada que tenga que ver con sus capacidades físicas o psíquicas, o sea, funcionales.

Pero eso a la inmensa mayoría de los "perreros" que acuden con sus ejemplares a los shows poco les importa. Un amigo me decía que son acontecimientos importantes. «Sí, no cabe duda», le respondí yo, «y una fábrica de perros inútiles».

El detalle que muchos ignoran

Es más, para competir en esos shows no se les exige a los perros un certificado de cadera y de codos que acredite estar libres de displasia. Es verdad que en algunos países sí se tiene mucho en cuenta, y los criadores que se precian crían con perros libres de esas patologías. Pero no todos los criadores actúan así. Muchísimos no actúan así. En muchos países la mayoría —sobre todo con razas como el Presa Canario— no actúan así.

Desde Canadá hasta la Tierra del Fuego, y toda Europa, no son precisamente un ejemplo a seguir.

Lo mínimo que pediría

Digo yo que mejor nos iría con nuestra raza si en todos los países se exigiera el certificado oficial pertinente a todos los ejemplares que vayan a ser presentados a dichos certámenes. No pediría más. Luego que cada cuál que críe el tipo de perro que quiera, o que le salga.

El criador que se decante por el perro funcional se regirá por un plan de cría para producir buenos ejemplares desde su punto de vista, y los aficionados que quieran un perro útil se dirigirán a ese tipo de criadores. Y los que quieran un perro para show harán lo propio. No todos vamos a pensar igual, o desear lo mismo. Nadie puede imponer nada a nadie. Pero eso sí, obligatoriamente debería haber unos controles fiables que velen por la calidad de las razas caninas que se crían.

La anécdota del campeón con miedo

Hace muchos años, en Madrid, un conocido y "prestigioso" criador y juez canino y prolífico articulista sobre perros, salió del Recinto Ferial de La Casa de Campo con su Mastiff para que tomara el aire y echara su meadita. El animal iba con el rabo entre las patas, apocado, cohibido, como si algún fantasma se le hubiese metido en las neuronas.

En eso que yo le dije a mi amigo Carlos —supongamos que era amigo mío y que se llamaba Carlos—:

"No entres a competir con él, está muerto de miedo."

A lo que mi amigo me respondió:

"No te lleves por las apariencias. Ahora, cuando entre en el ring, verás cómo levanta el rabo y se pone arrogante, y va a ganar, ya ha ganado otras veces, es campeón de España."

"Pues nada, guárdame un cachorro", le respondí yo, con el tono de la ironía. ¿Para qué quiero yo un perro hijo de un campeón que fuera del ring tiene miedo de su propia sombra?

Por qué no llevamos a Irema a las exposiciones

El Presa Canario es un perro de utilidad. Lo que se premia en una exposición es la apariencia. Esos dos universos no son compatibles. Cuando seleccionas para apariencia, dejas de seleccionar para temperamento, para salud, para funcionalidad. Y poco a poco la raza se aleja del original.

Por eso en Irema Curtó preferimos:

  • Probar nuestros perros en lo que el Presa fue creado para hacer: guarda y defensa, equilibrio en familia, resistencia al trabajo.
  • Radiografiar todos los reproductores y descartar los displásicos para la cría.
  • Vender al cliente que entiende esto, aunque sea un cliente más exigente y haya que esperar más para venderlo.
  • No ir a ferias. No nos hacen falta para vender. Nuestra reputación se construye con cada cachorro entregado y cada cliente satisfecho, no con un trofeo en una vitrina.

Si lo que tú quieres es un Presa Canario "campeón de exposición", no eres mi cliente. Si lo que tú quieres es un Presa Canario que sea completo, sano, útil y digno de su raza, hablemos.


Adaptado del capítulo «Los shows y el Perro de Presa Canario» del libro El Perro de Presa Canario, su verdadero origen de Manuel Curtó Gracia (Editorial Manuel Curtó, 2024). Tenerife, 13 de diciembre de 2014.

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