Arafo de Irema Curtó
Irema Curtó

La raza que criamos

Perro de Ganado Majorero

El pastor canario de Fuerteventura: el perro de trabajo más austero de las islas, hecho a la medida de su tierra.

En la foto: Arafo de Irema Curtó, criado en Irema Curtó

Colores admitidos en el estándar

Atigrado
Atigrado oscuro
Atigrado claro
Bardino oscuro
Bardino claro
Bardino gris
Bardino rojo
Bardino dorado
Bardino marrón
Negro
+1
más
El Perro de Ganado Majorero es la raza autóctona menos conocida de Canarias y, paradójicamente, una de las más antiguas del archipiélago. Durante siglos guardó el ganado caprino en las majadas de Fuerteventura sin estándar escrito, sin libro genealógico y sin más selección que la supervivencia útil. Recibió reconocimiento oficial por la RSCE como raza autóctona española en 1994; la FCI todavía no lo ha admitido. No verás un Majorero ganando concursos internacionales: la raza se mantiene por el ojo de los pastores y los pocos criadores que entienden lo que representa. Eso le ha permitido conservar la funcionalidad que otras razas han perdido al pasar por el ring.

Por qué nos gusta esta raza

Lo que la distingue, en 4 puntos.

Perro de trabajo de verdad

El Majorero sigue trabajando con cabras y ovejas en Fuerteventura. No es una raza recuperada ni reconstruida: es una raza que nunca dejó de hacer su oficio.

Resistencia al clima árido

Seleccionado durante siglos en uno de los climas más exigentes de España — sol, viento y sequía — un Majorero soporta condiciones que ahogarían a otras razas.

Carácter equilibrado, sin estridencias

Es un perro tranquilo, atento, que vigila sin ladrar de más. La función de pastoreo y guarda ha seleccionado individuos serenos y decididos a partes iguales.

Manto atigrado característico

El verdino (atigrado canario) en sus tonos sobre fondo leonado o grisáceo es la seña visual de la raza, y le da una imagen sobria y funcional muy distinta a la de cualquier moloso.

Temperamento

Vigilante sin agresividad, leal a su gente, reservado con los extraños. No es un perro efusivo ni un guardián exhibicionista: es un perro que observa, calcula y solo entra en acción cuando hay motivo.

¿Para quién es esta raza?

Quien valora el carácter rústico y funcional de un perro autóctono. Personas con espacio rural, finca o entorno semi-rural. Quienes quieren un perro de trabajo real, no un perro de salón disfrazado de "raza original".

Cómo es vivir con uno

Necesita espacio para moverse y un trabajo que le dé sentido, aunque sea improvisado: vigilancia, paseo largo, contacto con ganado o tareas de finca. Su pelaje doble corto le hace muy cómodo el clima mediterráneo y canario. No es un perro urbano.

Lo que conviene saber

Raza minoritaria — encontrar un ejemplar de buen origen requiere paciencia y red de contactos. Aún hay debate técnico sobre su tipo ideal entre criadores. Comprar de un criador serio (no de afición improvisada) es clave para no diluir lo poco que queda de raza pura.

Si te interesa lo autóctono, lo funcional y lo poco visto, el Majorero es una de las razas más auténticas de España. Apoyar a sus criadores es, literalmente, ayudar a que la raza siga existiendo.

El estándar técnico completo de la raza en Genealogic